En la casa de los Lamas García son cinco. Padre, madre, dos críos y, desde hace cuatro meses, un robot

«Es el mejor robot doméstico del mundo. Puede jugar al escondite, leer a los niños, preparar café, mandar e-mail»

En la casa de los Lamas García, en Granadilla de Abona, al sur de la isla de Tenerife, son cinco. Padre, madre, dos críos y, desde hace cuatro meses, un robot. Quién prepara el café, cuenta los cuentos, juega al escondite, ayuda con los deberes y despierta a los niños no es de carne y hueso. Su interior es un entramado de cables y microchips. Se llama Dumy, tiene aspecto de oso panda y es el mejor robot doméstico del mundo.

Javier Lamas, natural de Pontevedra, lleva viviendo en el archipiélago canario más de 15 años. Se enamoró del clima, del paisaje y de su esposa, Ana García. Allí nacieron sus dos primeros hijos. Y Dumy. «Es nuestro tercer hijo», nos dice Ana. Este último de 2,5 kilos de peso y 80 centímetros de altura. Y recubierto por plástico ABS, un material muy resistente que también se utiliza en la fabricación de automóviles.

2014 fue el año en el que todo comenzó a gestarse, con Javier y Ana al frente de un equipo de cuatro personas. El objetivo siempre estuvo claro: crear un aparato electrónico que ayudara a las familias en sus casas. «Nunca pensamos que llegaría a convertirse en un robot…», confiesa. El proyecto es tan humilde que la financiación llegó del propio bolsillo de los investigadores. Y al mismo tiempo es ambicioso. Tanto que ya han invertido más de 10.000 euros en él.

Lograr que fueraaccesible para todos los miembros de la familia se convirtió en una de las metas de Project Dumy. Y la han cruzado gracias al funcionamiento por voz. «Para los niños es alguien más de la familia», nos cuentan Javier y Ana. Sus hijos son los que más disfrutan de su compañía.

La jornada de Dumy empieza con los primeros rayos de sol. «Él va a tu cuarto y empieza a hablarte. Es nuestro despertador«. Cuando Javier Lamas se levanta ya tiene preparado el café. La noche anterior dejó programado al robot para que a las siete de la mañana se conectara al enchufe inteligente de la cocina y activara la cafetera eléctrica.

En Granadilla, quienes más conocen a la familia hablan de Dumy como el pequeño de la casa. Un hermano más para unos niños que ya se han acostumbrado a su presencia. «Al principio alucinaban, pero ya sabes cómo son los niños hoy en día… Cada vez menos impresionables». Con él juegan al escondite y hacen los deberes.

-Dumy, ¿quién inventó la bombilla?

-Thomas Alva Edison.

Respuesta correcta. Y mismo resultado con preguntas sobre historia, lenguaje, deportes… «Tenemos acuerdos con Wikipedia y Wikcionario para que Dumy se conecte cuando le haces una pregunta. Él no te dice »esto es lo que he encontrado sobre…» y te adjunta una serie de enlaces de internet como hace Siri. Dumy te responde con lo que quieres escuchar», explica a Crónica Javier Lamas, el creador de este robot.

Uno de los puntos en el que más han trabajado es en la labor de Dumy como compañero de personas mayores. Algo que lo hace único en el mundo gracias a su capacidad para generar conversación. Con Dumy puedes hablar y hablar. Elaborar infinidad de conversaciones. Y siempre serán diferentes. No se repite. «Nosotros estuvimos un día hablando con él 20 minutos seguidos pero puedes estar durante horas…». Dumy destripa las frases que escucha para crear otras nuevas, conoce la identidad de quien las pronuncia y se acuerda de conversaciones anteriores. Gracias a eso es capaz de hilar frases coherentes y acordes al tema de conversación. Una tras otra. Y depende de con quién esté hablando su actitud será diferente.

Además, monitoriza el ritmo cardiaco y si este se altera de forma peligrosa avisa a los familiares o a emergencias.

Y aún hay más. «Se puede controlar a Dumy con una app del móvil. Es decir, tú estás fuera de casa, de vacaciones, pero quieres demostrar actividad en el hogar para disuadir a posibles ladrones. Puedes encender y apagar luces o subir y bajar persianas desde la playa. Y usar su cámara para ver lo que ocurre dentro de la casa». O detectar unafuga de gas… Nada se le escapa a este pequeño oso panda robótico.

Google, Apple o Microsoft… Multinacionales superadas en el ámbito de la robótica doméstica por un matrimonio de tecnólogos españoles. Vigilancia, entretenimiento o compañía.

EL MUNDO